"Todo empezó el primer día que visité vuestra página. Reconozco que me pudo la curiosidad cuando vi el perfil de David, y, como todavía no me había inscrito, decidí enviarle un rompehielos. Mi sorpresa fue cuando me respondió. Durante un tiempo estuve planteándome si registrarme o no, pero pasado un mes lo hice y contacté por primera vez con él, pensando que después de tanto tiempo quizá ni lo encontraría. Afortunadamente, todavía seguía allí.
Después de varios correos, intercambios de fotos y llamadas, un día me propuso quedar. No lo pensé dos veces, no tenía nada que perder y sí mucho que ganar.
El primer día quedamos a las once y media de la mañana en la playa, ya que a ambos nos pareció perfecto por lo mucho que nos gusta el mar. Todavía recuerdo cuando me dijo: "pueden pasar tres cosas. Que nos veamos y en 10 minutos nos queramos ir, que nos sintamos a gusto charlando y nada más, o que haya esa química y yo... ¡me queme la espalda al sol!". Pues bien, sucedió, hubo muchísima química, tanta que nos quedamos a comer en un restaurante que había cerquita y al acabar volvimos a la playa. Fue genial, nos sentimos tan a gusto que no nos podíamos ir.
Desde entonces estamos diariamente en contacto. Cómo él es de Gerona y yo de Barcelona, la distancia nos separa un poco, aunque como bien decimos los dos, vale la pena intentarlo, seguir conociéndonos y el futuro dirá. De momento estoy muy ilusionada, creo que es una persona de aquellas que nunca te arrepentirás de haber conocido.
Cada día, cuando nuestros respectivos hijos van a dormir, nos llamamos y nos pasamos una media de una hora hablando y hablando. Nunca podría haber imaginado que encontraría alguien así, y más después de separarme, que puse el listón tan alto.
Por todo ello quiero daros las gracias de todo corazón, y animar a todas aquellas personas que en una situación parecida a la mía, quieran volver a sentirse así, con toda una vida por delante por compartir. Nunca se puede perder la esperanza.
Vanesa